Duela o no, la sinceridad es siempre necesaria…

Duela o no, la sinceridad es siempre necesaria…
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En esta ocasión, quiero hablarte del valor de la sinceridad, pues considero es muy importante que todos la cultivemos hoy en día en nuestras vidas. De hecho, si queremos tener amigos, debemos ser sinceros en todo momento. Y si queremos ser dignos de confianza, debemos procurar decir siempre la verdad, incluso aunque esta duela.

Si somos sinceros, a pesar de todo, las oportunidades llegarán a nuestras vidas y estaremos más rodeados de personas buenas que de personas malas.

Cabe destacar que, lamentablemente, la sinceridad no es algo que debemos esperar de los demás. Muchas personas, a lo mejor, no terminarán siendo sinceras con nosotros. Pero eso no quiere decir que nosotros vamos a dejar de serlo.

Siempre hay que buscar cultivar este valor. Siempre hay que decir la verdad por más dolorosa que esta sea. Recordemos que las mentiras no traen nada positivo más que dolor y destrucción. Y si estás leyendo este mensaje, quiero que sepas que este es un llamado a que pongas en práctica tu sinceridad, porque es necesario para ti y porque en cualquier momento te hará bien.

La sinceridad es siempre necesaria…

Comencemos hablando de las mentiras. Estas se utilizan casi todo el tiempo, incluso de manera “piadosa”, para ocultar cualquier cosa que para nosotros es una tontería. Sin embargo, no nos damos cuenta que las personas a las que mentimos, en realidad, son las que resultan más afectadas.

Las mentiras que en un principio consideramos “pequeñas”, con el tiempo se van haciendo más y más grandes. Hasta que la verdad se acaba sabiendo y sorprendiendo.

Lo peor no eso, lo peor es que siempre vamos a tener esa tendencia a querer mentir. Pero debemos antes meditar, y ver que esto solo nos causará problemas.

Persona mintiendo

¿Te has preguntado alguna vez cuánto daño puede causar una mentira? Pues déjame decirte que este mal actuar ha destruido países, negocios, gobiernos y hasta la propia vida de muchas personas.

Créeme, no ganamos nada con mentir. Ganamos más siendo honestos y sinceros en todo momento.

La sinceridad va más allá de las palabras

Por otro lado, quiero que sepas que la sinceridad no se mide con las palabras que usamos, sino también con nuestras acciones. La sinceridad se demuestra a través de nuestras actitudes y de nuestra personalidad al momento de tratar con los demás.

Vivir aparentando “la verdad”, pero por detrás accionando a la mentira o a la falsedad, no nos llevará a ningún lado. Solo causará que seamos personas infelices, pues al final, nos engañamos a nosotros mismos.

Debemos, por lo tanto, demostrar lo que somos en realidad. Ser sinceros con los demás nos dará transparencia y nos permitirá avanzar en la vida. Pero eso sí, hay que demostrarlo en todo sentido: con nuestras palabras, nuestras acciones y nuestra personalidad.

Duela o no, di siempre la verdad

La sinceridad también está ligada a no callarnos cosas, situaciones o experiencias.

A veces, preferimos no decir nada por miedo a lastimar a otros, o por miedo al qué dirán. Lo peor es que terminamos viviendo una densa amargura en donde los demás, queramos o no, también se ven implicados y en muchos casos resultan afectados.

Es ahí donde uno se tiene que preguntar, ¿es acaso justo vivir así? ¿Está bien que me calle esto para evitar lastimar a otros? ¿Cuánto tiempo tendré que estar así?

En estos casos, se necesita tener mucho tacto para poder ser sinceros. No es una tarea imposible, claro está. Toma su tiempo y, si queremos estar bien el día de mañana, o si queremos tener una buena salud mental, emocional o física, tendremos que hacerlo.

Si queremos decir una verdad a otra persona (un amigo, un familiar, o nuestra pareja), bien sea lo que pensamos, lo que hemos vivido o lo que hemos hecho, hay que aprender a utilizar las palabras y las expresiones correctas. Es cuestión de meditar bien lo que vamos a decir.

Si el propósito es ayudar a otra persona, nuestras palabras deben permitir que esta nos escuche y vea nuestras buenas intenciones, sin ánimos de ofenderla. Y si el propósito es recibir ayuda, debemos igual hablar de forma que podamos ser escuchados y entendidos en todo momento.

Parece mentira, pero la sinceridad también requiere que tengamos valor. Y una persona sincera siempre dice la verdad aunque le cueste. Lo dice incluso sin temor al qué dirán.

Mujer honesta

En resumen, ser sinceros nos ayudará mucho en la vida: asegurará nuestras amistades, nos convertirá en personas dignas de confianza y nos hará seres auténticos. Por eso, procuremos en la medida de lo posible serlo todo el tiempo.

Gracias por haber leído esta corta reflexión. Espero haya quedado algo en ti que te motive a ser cada día mejor.

Por ahora me despido, pero eso sí, no sin antes recordarte que aquí, en reencontrate.com, cuentas con diversos talleres y cursos orientados a tu crecimiento personal y espiritual. No dudes en suscribirte a ellos y sácales el mayor provecho posible, sobre todo, para conseguir bienestar.

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Sin más que agregar, un saludito.

¡Hasta la próxima!

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.com


Adrian Alberto

Ingeniero de Telecomunicaciones. Mi fuerte es la tecnología, aunque aquí escribo sobre crecimiento personal y lo que sé de psicología. Fiel creyente del "todo es posible en esta vida" 🌻💪🏻