¿Ansiedad de vuelta?

¿Ansiedad de vuelta?
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¿Has sufrido alguna vez de ansiedad y ella estuvo alejada de ti durante un buen tiempo, pero ahora sientes nuevamente cerca su presencia?

¡Buenas noticias!

Ya sabes qué hacer para hacerla alejarse nuevamente. No importa si eres o no consciente de lo que hiciste en el pasado para hacer que se marchara, ya eso está grabado en ti y adicionalmente te lo voy a recordar hoy.

Primero veamos quién es realmente la ansiedad

La ansiedad no es tu enemiga, ni intenta matarte, ni dejarte en los huesos y mucho menos hacer que pierdas tu vida social, tu trabajo o tus inspiración vital… Lo contrario, la ansiedad es una manera drástica de llamar tu atención y decirte que debes dejar de hacer algunas cosas y/o que debes comenzar a hacer otras.

Tú sabes mejor que nadie qué es lo que te daña, cuáles hábitos no te favorecen, qué relaciones deberías dejar pasar y cuándo le estás dedicando demasiado tiempo a algún problema. También sabes cuándo tu cuerpo te pide más horas de sueño, más descanso, más tiempo de calidad para ti, menos vicios… Si no lo tienes claro, te invito a revisar la vida que vienes llevando y que te digas a ti mismo hasta qué punto la sientes plácida, alegre, apasionada… con propósito.

El propósito

Soy de las que opina que no hay propósito mayor en estas experiencias vitales, que el aprender a ser felices, encontrar esa famosa felicidad, que no es otra cosa que sentirnos a gusto con nuestras vidas, incluso cuando nos pasan cosas que hubiésemos preferido no experimentar. Pero más allá de esto, cada uno de nosotros tiene ciertos talentos únicos que bien enfocados, nos conducen a vivir de manera apasionada, porque cuando dedicamos nuestro tiempo a lo que amamos, todo lo demás se vuelve pequeño, sin importancia.

Pero si por el contrario, estamos viviendo por vivir, limitándonos a respirar, a cubrir una rutina, a simplemente esperar el día de nuestra muerte, estamos desperdiciando todo lo que se nos ha dado para enriquecer esta experiencia.

La ansiedad nos ayuda a reconectar con lo realmente importante

Cuando sentimos morir, vemos como todo lo que no tiene importancia desaparece de nuestra mente. Si sentimos que nuestro corazón va a explotar, deja de ser importante qué cocinaremos para la cena, si llevé tarde al niño al colegio o si mi pareja me está siendo infiel. Eso deja de importarnos y por un momento toda la atención está sobre nosotros, en qué sentimos, en qué será de nosotros.

Es una ruda manera de vernos, pero sin duda es efectiva para hacernos entender a qué le dirigimos nuestros pensamientos, que son la base de la vida que creamos.

Amor y cuidado hacia nosotros mismos

Si nos dedicamos a amarnos y a confiar en nosotros, la ansiedad se aleja. No importa si has escuchado que los trastornos de ansiedad no tienen cura, eso no es así. Sería lo mismo decir que un resfriado no tiene cura, porque nos podamos resfriar varias veces en la vida. Solo que la ansiedad tiene una meta más ambiciosa que un resfriado (que también es un llamado de atención).

La ansiedad nos dice, te estoy rondando por primera vez, o por quinta vez, porque la vida que estás llevando no tiene mucho que ver con lo que deberías estar viviendo, como la deberías estar aprovechando… Pero como usa un lenguaje extraño y a veces somos un tanto cobardes, pues buscamos sacarla a empujones de nuestras vidas e incluso sedar todo indicio de su existencia.

A veces por salir de la ansiedad nos metemos en problemas mayores, nos hacemos farmacodependientes, limitamos nuestra interacción social y permitimos que sea el miedo quien conduzca nuestras vidas y tome las decisiones por nosotros.

La mente en acción

Es cuando nuestra mente creativa decide sentirse en estado de alerta y amenazada la mayor parte del tiempo, sin llegar a entender que la ansiedad no es problema. No importa cuáles sean los síntomas, ni qué tan cercana puedes sentir la muerte, nada malo te va a pasar… Si no es la primera vez que sientes a la ansiedad hacer acto de presencia en tu vida, podrás dar fe, de que nada de lo que temes que te pase, te pasará.

Así que relájate, toma un cuaderno y comienza a hacer una lista de todo lo que está presente en tu vida que debas modificar y todo aquello que debas incluir. Te invito a hacer por tus propios medios un plan de sustitución de hábitos, mientras que trabajas en su diseño o implementación, cada vez que te sientas ansioso, da las gracias a la ansiedad y hazle saber que estás tomando cartas en el asunto. Observa tu mente mientras aparece algún síntoma y no te enganches a ningún pensamiento… déjala manifestarse y alejarse sin crear mucho alboroto.

Una vez más lograrás apartarla y si las mejores a tu vida se mantienen, probablemente no tengas necesidad de recibirla de visita nunca más.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com

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Sara Espejo

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