Cosas que debes sacar de tu equipaje

Cosas que debes sacar de tu equipaje
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Sin duda quien viaja más ligero, viaja más cómodo. Más si aquello que genera mayor peso en el equipaje no lo necesitamos, sino que nos sobra y nos complica la vida.

A pesar de que hay personas con más facilidad de aligerar su equipaje, en términos generales, tendemos a almacenar una serie de cargas que pueden hacerse tan pesadas e inmanejables, que no nos queda más que sentarnos sobre ese equipaje, cansados ya de intentar avanzar con él…

Pero quizás en ese momento nos toque un rayito de luz y nos hable de que todo aquello que tenemos tanto tiempo guardando y almacenando, no lo requerimos y que podemos tomar cada una de esas cosas, que nos ha parecido buena idea guardar, por si llegamos a necesitarla y desecharlas.

Y nuevamente tenemos frente a nosotros más de una opción y si actuamos de manera inteligente, votaremos por nuestra paz mental, deshaciéndonos de todo aquello que le sumando a nuestro equipaje, le resta a nuestras vidas.

Acá te dejamos una lista de esas cosas, para que apenas las reconozcas, las elimines de tu equipaje:

Pasado doloroso:

No importa lo que haya pasado, ya ocurrió, por terrible que haya sido, ya pasó, no podemos cambiarlo, pero podemos impedir que nos siga afectando negativamente. Escojamos lo que nos dejó positivo, la enseñanza, los vínculos que vale la pena mantener, las ganancias… y al resto, digámosle adiós.

Necesidad de aprobación:

La única aprobación que debemos esperar es la nuestra. No importa qué tan cercanos sean los lazos con quienes opinan, ni la influencia que han tenido sobre nuestras decisiones, no le vamos a agradar a todo el mundo, ni nuestras decisiones van a satisfacer a todos, por ello, lo importante será agradarnos a nosotros y actuar de acuerdo a lo que esté alineado con lo que queremos en nuestras vidas.

Miedos:

Esas sombras que nos opacan los sueños, son de las cargas más pesadas, no sé si algún día llegamos a liberarnos de ellos en su totalidad, pero mientras menos carguemos en nuestro equipaje, más libres seremos.

Problemas ajenos:

Por más que alguien nos importe, debemos aprender a limitar cómo nos afectan sus problemas. Podemos apoyar y ayudar en la medida de nuestras posibilidades, pero no debemos adueñarnos de los problemas de los demás. Debemos ser siempre solidarios, pero manteniendo nuestra paz como prioridad. Muchas veces nos cargamos de tantas cosas que no nos pertenecen que no podemos diferenciar lo propio de lo ajeno, no sabemos cuál debe ser nuestro alcance y en lugar de ayudar, inutilizamos a los demás. No hacemos favores, sino creamos dependencias y esto solo favorece las relaciones basadas en el apego, el interés y la necesidad. Como bien dicen: debemos enseñar a pescar y no darle un pescado cada vez que tenga hambre.

Rencores:

Como parte de lo que pertenece a nuestro pasado, está todo aquello que nos hace sentir ese mal sabor por lo que dolió en algún momento. Perdonar es el antídoto, el caramelo que nos hace cambiar el sabor amargo, por el que nos hace reconectarnos con lo dulce que puede ser el presente.

Necesidad juzgar a los demás:

Debemos permitir que los demás vivan su vida, cada quien está en su proceso. No debemos procurar entender todo lo que los demás hacen, ni tomarnos las cosas como personales, porque la mayoría de las veces no lo son. Cada quien es como es, así como nos gustaría que nos aceptaran tal cual somos, sin juzgarnos, así debemos actuar con los demás, sin colocar etiquetas, sin juzgar, sin criticar. Eso nos hará más felices a nosotros y sobre todo a quienes nos rodean.

Inseguridades:

Aprender a confiar en nosotros mismos y en que existe un motivo especial por cual estamos acá, nos resulta de mucha utilidad. Celebrar nuestras vidas, sentirnos capaces, sentirnos merecedores, será la puerta de entrada a un camino de conquistas y de éxitos. Las inseguridades se forman a partir de relaciones débiles con nosotros mismos y la forma más fácil de fortalecer esa relación es amándonos de manera incondicional, más allá de lo que vemos en el espejo, más allá de los resultados que obtenemos e incluso más allá de lo que hemos conseguido hasta el momento.

Definitivamente cada uno tendrá cosas que deba sacar de su maleta, cosas que coinciden con las descritas y/o cosas adicionales, lo importante es identificar lo que generan en nosotros y procurar la manera de dejarlas fuera y continuar nuestras vidas sin ellas.

Equipaje

Quizás cueste acostumbrarse a un equipaje tan ligero y como reflejo buscaremos llenar lo que ha quedado vacío, pero debemos tener en consideración que si nos conviene llevarlo con nosotros, no nos pesará.

Los amores, los recuerdos bonitos, el aprendizaje, las sonrisas, un toque sano de locura, los abrazos, las ganas, el agradecimiento por esta oportunidad, todo eso lo cargamos, pero no nos pesa, por el contrario nos aligeran cada paso.

Sé selectivo en tu equipaje, porque de ello dependerá cuánto puedas avanzar y disfrutar de la vida.

Por: Sara Espejo –Reneocntrate.com


Sara Espejo

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