No permitas que las heridas te conviertan en alguien que no eres

No permitas que las heridas te conviertan en alguien que no eres
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A veces nuestro ser actúa movido por el ego y buscamos convertirnos en personas con características que se encuentran muy distantes a quienes somos en realidad.

Si los cambios son para bien, bienvenidos sean, pero si no es así, debemos rechazar la tentación de pasar a ser lo que un día nos generó una herida o lo que un día miramos con decepción. El daño nos lo haremos a nosotros mismos.

Si alguien te ha sido infiel, si has sido estafado, si sientes que tu buena voluntad fue burlada o atropellada, no trates de convertirte en eso que te ha dañado. Ni porque montes mil cachos, ni porque robes o estafes a todos a tu paso, ni porque lastimes a mil personas, incluyendo a quien te lastimó, podrás cambiar lo pasado.

Sin embargo, convertirás tu vida en algo que no te va a enorgullecer y créeme, la venganza, solo deja un sabor amargo en la boca, al final quien nos lastimó una vez, termina haciéndolo muchas veces si  permitimos que quiebre nuestra moral, convirtiéndonos en alguien igual o peor.

Las heridas sanan a través del amor

heridas

Las heridas se curan con lo contrario a lo que las generó. Si una mentirá nos hirió, la verdad debe ser nuestro norte y nuestro hogar y debemos alejarnos de cualquier cosa o persona que destile el aroma de la mentira. No adoptar el traje de mentirosos, porque no lo merecemos, porque somos más que eso.

Ahora si el trajecito, ése más chiquito, común y fácil de encontrar, nos queda bien y nos sentimos cómodos en él y con lo que somos capaces de hacer al usarnos, pues quizás es que siempre lo tuvimos y solo buscamos una excusa para estrenarlo y bueno a fin de cuentas no somos distintos a aquello que nos hizo daño.

Cada quien debe mirar en quien se quiere convertir, qué suma a su vida. Hay quienes juran que burlándose de los demás suman puntos a su desempeño. Ante este tipo de personas a veces conviene hacerse el tonto y hacerles ver que sí, se las están comiendo, lo están haciendo muy bien…. Y la mejor venganza será alejarlos de nuestras vidas, sin que tengan posibilidad de retornar.

De todas las cosas que uno ve en la vida, abunda ver la factura que le llega a cada quien, algunos les llega temprano y a otros les llega con lo que parece ser con un tanto de retraso. Al final, solo nos damos cuenta de que todo es perfecto, que todo lo que se siembra se cosecha, que nadie está exento de asumir las consecuencias de sus acciones.

Calma en el alma

Así que no trates de tomar la venganza con algo que solo te va a dañar a ti. Calma en el alma, que la vida se encarga de colocar todo en su justo lugar. Si queremos apresurarnos y tomar acción en hacer sufrir a alguien más, quizás lo logremos. Pero también marcaremos nuestras vidas y de seguro no vale la pena.

Sembremos lo que queremos cosechar, acerquémonos  a lo que nos hará convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos y aprendamos a sacar de nuestras vidas lo que nos daña, sin que genere en nosotros cambios negativos.

No uses ni siquiera una coraza, luego de haber recibido una puñalada, esa coraza te protegerá de otra, pero también te alejará de una abrazo leal y sincero, que te cuide y te demuestre lo diferentes que somos todos, en especial, los que saben cuidar de aquellos que no valen ni el afecto, ni el tiempo, pero mucho menos el que nos convirtamos en quienes no somos, por su paso en nuestras vidas.

Suelta, bendice y agradece, porque a fin de cuentas, siempre hay algo que aprender.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com


Sara Espejo

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