Empatía es ponerse en los zapatos del otro, es crear puentes entre almas

Empatía es ponerse en los zapatos del otro, es crear puentes entre almas

Empatía es la capacidad de ponerse en los zapatos del otro sabiendo cómo acompañar sin dañar y sin acrecentar el dolor. Empatizar es conectar, es crear puentes entre almas.

Una persona puede sentir más o menos empatía con los demás dependiendo de la energía que generen las personas. Nadie puede esperar que la vida de los demás sea como la de uno mismo ni como la de otros. Cada uno tiene que vivir sus propias experiencias pero sin mantenerse ajeno a las emociones de la otra persona sobre todo si hay un vínculo cercano en la relación.

Tu cerebro forma parte de la empatía

La empatía está programada genéticamente en nuestro cerebro favoreciendo la conexión con el otro. Es la que nos permite entender a la persona que tenemos delante, facilitándonos la posibilidad de establecer una relación más profunda.

De acuerdo con la neurociencia, tu cerebro es parte fundamental de este proceso. Cuando eres empático, se activan diferentes partes del mismo. Al experimentar empatía se activan las neuronas espejo que juegan un rol importante, a la hora de reflejar las respuestas emocionales que las personas sentirían si estuvieran en situaciones similares.

Ahora bien, si todos tenemos esta estructura cerebral, ¿por qué hay personas más empáticas que otras? Eso se debe a que hay un trastorno antisocial de la personalidad cuya principal característica es la falta de conexión emocional con los demás, porque no llegan a desarrollar esta habilidad.

A muchos les cuesta conectar con las emociones de otras personas y se muestran indiferentes ante el sufrimiento ajeno. Por más incomprensible que esto parezca, no todos tienen esa capacidad de respuesta ante la situación que esté atravesando el otro. ‌

«Tenemos dos oídos y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos». Epíteto

Distintos tipos de empatía

  • La empatía afectiva es la habilidad de comprender las emociones de la otra persona y responder de forma adecuada procurando ser un apoyo, en la medida de lo posible.
  • La empatía somática es la habilidad de tener una reacción física ante lo que la otra persona siente. Por ejemplo, sentir un vacío en el estómago o ponerse rojo.
  • La empatía cognitiva es cuando realmente se puede comprender el estado mental de alguien.

La empatía útil y la empatía proyectada

Muchas personas son hábiles para empatizar emocional y cognitivamente con los demás (sienten y entienden qué ocurre) pero, en lugar de suavizar ese malestar ajeno, lo intensifican. Por ende, no basta simplemente con tener empatía sino que es necesario tener una empatía útil.

Por ejemplo, si llegas a tu casa luego de haber tenido una discusión en el trabajo y tu pareja percibe de inmediato que algo no anda bien a juzgar por tu expresión, interpreta perfectamente tu malestar emocional pero, en lugar de conectar contigo con una conducta adecuada, aumenta aún más tu fastidio haciéndote notar que siempre pasa lo mismo cada vez que tienes un problema, y te lo echa en cara. O sea que, en lugar de aplicar una empatía útil aplica la empatía proyectada, que no ayuda en lo absoluto.

10 beneficios de la empatía

  1. Permite que las personas conecten socialmente con los demás.
  2. Ayuda a regular las propias emociones.
  3. Promueve comportamientos de ayuda al prójimo.
  4. Ayuda a colaborar en el ambiente laboral.
  5. Nos hace ser más perceptivos.
  6. Logramos hacer sentir cómodos a la gente que nos rodea.
  7. Eleva nuestra autoestima saber que provocamos un efecto positivo en los demás.
  8. Nos describe como personas respetables y respetuosas.
  9. Deja de lado los juicios.
  10. Forma parte indispensable de la inteligencia emocional.

«Si no tienes empatía y relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos». Daniel Goleman

Conectar con el otro

Hay que entender que por más difícil que resulte, debemos tratar de conectar con los demás. Si logramos esa conexión nos daremos cuenta de que las otras personas también tienen algo para enseñarnos o compartir con nosotros.

Se trata de ser un poco más humano y comprender las situaciones de los otros. No siempre se sabe cuál es la situación por la que está atravesando la otra persona así que en lugar de juzgar sé compasivo, tal vez tú también necesites que lo sean contigo.

¿Te consideras una persona empática?


Isabel Quesada

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