Lo que te molesta del otro tiene que ver contigo

Lo que te molesta del otro tiene que ver contigo

¿Has sentido que te molesta la forma de ser de alguna persona y no sabes porque? La persona en cuestión no ha hecho nada para molestarte pero hay algo de ella que no te gusta y no te explicas exactamente qué puede ser.

Si te ha pasado eso, debes saber que lo más probable es que esa persona sea más similar a ti de lo que crees. Y que tenga aspectos tuyos que no te gustan y rechazas de forma inconsciente.

Cuando percibes las cosas que no te gustan de ti mismo en otra persona, es muy probable que te cause rechazo pues estás viendo una proyección directa de tus propias incomodidades.

No logras identificar la causa de tu molestia porque todo este proceso es netamente inconsciente y necesitas tener un gran autoconocimiento para saber el origen de esta y en consecuencia poder trabajar esa emoción.

Lo que nos enseña la filosofía budista

Buda afirmaba que aquellas cosas que no hemos podido resolver en nosotros mismos como los miedos, preferencias no aceptadas socialmente, rencores, inconformidades y un largo etc, podemos verlas en otras personas y sentir rechazo por ellas.

En este sentido, lo importante es identificar qué es lo que te molesta de esa persona (aún más si debes convivir con ella) y verás que esa característica, de alguna forma, se asocia contigo o con alguna persona muy cercana a ti.

Es importante romper con la negación

Ver nuestros propios aspectos negativos y errores es una tarea muy difícil. Se debe tener mucha madurez para poder ser conscientes de las cosas que nos disgustan de nosotros mismos.

A modo de ejercicio, intenta definir exactamente qué es lo que te molesta de la persona en cuestión. Una vez que tengas claro qué cosa es, intenta ver si tú tienes algo de esa conducta en ti. Trata de hacer consciente lo que tu inconsciente te está señalando.

Para este ejercicio se debe ser lo más claro y maduro posible. ¿Cuál es el problema? ¿Esa persona se queja mucho? Posiblemente tú también tengas esta conducta actualmente y odias esa versión de ti. O quizás es un aspecto de tu personalidad que ya has trabajado y superado y no quieres volver a presentar.

¿Te parece que esa persona es irresponsable? Quizás has actuado de forma irresponsable en otros aspectos de tu vida y te sientas culpable y por esta razón, la otra persona te causa molestia.

Las carencias en nosotros mismos

Desde que nacemos y aprendemos a convivir, primero con nuestros padres y familia y después en la sociedad en general, son muchas las situaciones que van a generar carencias emocionales.

Pongamos un ejemplo. Tienes un amigo que frecuentemente se reúne con su familia, publica fotos con ellos, te cuenta anécdotas de sus familiares, etc. y eso te causa molestia. En este caso, es muy posible que la relación con tu familia no sea igual de buena y te incomode que la de tu amigo sí.

En esa situación, tu amigo no estaría haciendo nada para molestarte pero la actitud te incomoda por rencores y sentimientos que no has logrado sanar.

Sucede con mucha frecuencia, sin embargo, lo importante es identificar la causa para sanar nuestros vacíos emocionales.

Te molesta aquello que tú no puedes hacer

Es también muy frecuente que te moleste alguna cosa de una persona simplemente porque es algo que tú no puedes hacer. Por una u otra razón, hay cosas que nos gustaría hacer y que no podemos.

Por ejemplo, toda tu vida quisiste dedicarte al deporte pero no pudiste porque en casa te obligaron a dedicarte a otra cosa. Conoces a una persona que es deportista y que su vida se centra en ello y eso te molesta y no sabes porque.

En este caso, estarías viendo un reflejo directo de tu frustración y es casi normal que te incomode ver a alguien más cumpliendo el sueño que tú, por cualquier causa no pudiste cumplir. En este caso, el rencor y la frustración que te causa esa persona seria la causa de tu molestia.

Acepta las molestias de forma sana

No hay nada peor que un sentimiento reprimido. Carl Jung dijo en una oportunidad “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma” así que debes trabajar para sanar aquello que rechazas de ti mismo.

Loa siguientes consejos son muy útiles. Ponlos en práctica y verás que tu sensación de malestar irá disminuyendo y te convertirás en una mejor persona.

  • Trabaja el autoconocimiento: Busca en tu interior. Si es necesario recuerda incluso hasta tu niñez para dar con aquello que te molesta de ti y que estás viendo reflejado en esa persona.
  • Acéptalo: Aceptar las cosas que han pasado en tu vida y aceptarte física y mentalmente tal como eres hará que vivas sin frustraciones e incluso te darás cuenta de que vales mucho más de lo que pensabas. si se trata de perdonar, perdona.
  • No juzgues: Recuerda que todos los seres humanos estamos intentando vivir de la mejor manera y que juzgar a los demás no nos trae nada bueno a nuestra vida. Hay que convivir con las diferencias de cada quien pues de eso se trata la vida, de la diversidad.
  • No sesgues la realidad: A veces distorsionamos los hechos y las palabras de las demás personas para justificar nuestras molestias. Es importante que veas objetivamente a los demás y a sus acciones.

Meditar es autoconocerse

La meditación te ayuda a conocer y a explorar hasta los rincones más profundos de tu mente.

Si no logras identificar la causa de tu desagrado, unos minutos de meditación diariamente te pueden ayudar a esclarecer muchas cosas y seguramente terminarás recordando hechos que tu memoria había echado al olvido.

La meditación se trata de conocernos profundamente y de sanarnos. Una vez que conozcamos nuestras debilidades y temores será mucho más fácil superarlos y acercarnos a una vida más serena, libre de frustración, molestia, envidia y apego.


Luis Contreras

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