Lo que toca el alma, jamás se olvida

Lo que toca el alma, jamás se olvida
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Coincidirán conmigo con respecto a que aquello que en algún momento nos toca el alma, jamás se olvida. Podemos cambiar las maneras, podemos llamarlos de otra forma, pero de algún modo aquello que rozó ligeramente o abrazó fuertemente nuestra alma, se queda almacenado en nuestra memoria y en aquella que llamamos la memoria del corazón.

Tocar el alma de alguien no es algo que ocurre con frecuencia y requiere de una conexión especial con esa persona. Es un intercambio que nos conduce a una compenetración diferente. Es entender más allá de las palabras, nuestros ojos parecen portales de comunicación, donde en solo un cruce de miradas se dice todo.

No siempre estaremos cerca de quienes tocan nuestra alma

Puede ser que el propósito de encontrarnos con una persona determinada en nuestras vidas, sea muy específico y no se fomente un contacto que perdure en el tiempo. Sin embargo, quien marcó nuestra alma, queda en nosotros para siempre y nosotros quedamos de alguna forma en su ser.

A veces pensamos que pudo haber sido preferible no toparnos con alguien que sentimos que nos hizo daño. Pero cuando lo hacemos de esta forma no hemos llegado a entender el propósito de ese encuentro, de ese cruce. Cada persona que llega a ser una parte importante en nuestras vidas, incluso cuando nos lastima, tiene algo que mostrarnos y muchas veces es algo que debemos entender de nosotros mismos

Honrar nuestras relaciones

No importa cómo racionalicemos alguna relación, si fue o es importante para nosotros, independientemente de los resultados, pues esa persona nos realizó un aporte, que quizás no hemos sabido entender o apreciar.

Cada relación es la que necesitamos en cada momento. Siempre vamos a establecer contacto con quienes entren en sintonía con lo que enviamos a nivel energético y por medio de lo cual atraemos a nuestras vidas, y con aquellas almas importantes que mucho antes de lo que entendamos, pactaron estar aquí para colaborar con nuestra creación o viceversa.

El adoptar este tipo de teorías nos facilita el manejo de nuestras relaciones, nos permite ver con bondad y quizás con compasión y amor, al que alguna vez sentimos que nos lastimó y en consecuencia el perdón está implícito y con ello la liberación de la carga. El saber que nos estamos conociendo a través de otro, nos permite mirar con admiración este juego maestro.

Honrar cada una de nuestras relaciones nos permite mirar más allá. El sentir que algo que nos ocurrió que nos marcó para siempre, de alguna manera ya fue acordado, nos invita a indagar en lo que esa experiencia tiene para aportarnos. Y siempre, por terrible que parezca una situación, por complicada que la veamos, por dolorosa que se sienta, siempre podemos encontrar en ella el beneficio, lo positivo, el aporte.

Aprendiendo a vivir

Vivir sacándole el jugo a las experiencias nos permite incluso disfrutar de procesos incómodos, entendiendo que esto es solo un papel, de los muchos que hemos interpretado, para ir acumulando experiencias que enriquezcan nuestra alma.

Cuando le damos demasiado poder a la mente, podemos obviar lo importante. Podemos dejar de sentir lo enriquecedor de una experiencia y podemos irnos por el despeñadero que la falta de conexión con nuestra esencia nos propone como ruta… Por eso es necesario dosificar el poder que le damos a nuestra mente y darle un tanto el control al corazón.

No hay nada más maravilloso que mirarnos desde afuera y entender la dinámica. Soltar el drama, soltar el sufrimiento y simplemente trascender en el amor, porque no somos otra cosa. Cualquier cosa que toque nuestra alma, es una forma de amor, nada más puede acercársele. Por eso aprendamos a ver el amor en sus múltiples presentaciones y a respetar lo que representan en nuestra memoria.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com


Sara Espejo

One thought on “Lo que toca el alma, jamás se olvida

  1. La relacion con mi esposa por 57 años establecio vinculos que creía jamas se destruirian, Hoy al vivir su pérdida el dolor es casi que insoportable y su presencia ya sea real o imajinaria acentúa esta situacion. En alguas ocaciones comentamos de la posibilidad que nuestro amor era una continuacion del pasado y por consiguiente sin un final.
    Mi pregunta a Ud. con mucho respeto.
    Es posible conocer lo que el detino tiene deparado para nosotros?

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