Qué puedes hacer por mí, que padezco de ansiedad

Qué puedes hacer por mí, que padezco de ansiedad
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Evidentemente para quien padece de cualquier trastorno de ansiedad, la experiencia está carga de una demanda física y emocional que lo coloca de forma constante en una posición incómoda e incierta. La vida para quien padece de ansiedad es diferente, puede dejar de apreciar lo hermoso de la vida, puede ser incapaz de sentirse amado, puede incluso pensar que nada tiene sentido.

Y verlo desde afuera, estar junto a alguien que padece de ansiedad no resulta para nada sencillo y mucho menos cómodo. Muchas personas deciden apartarse por no saber o no poder afrontar la situación, otras deciden quedarse y hacer lo que está en sus manos para ayudar a encontrar una salida.

Hoy le dedicamos este espacio a esa persona que está cerca de quien padece de ansiedad, para darle ánimos y algunos tips de importancia que le servirán a quien se encuentra padeciendo de ansiedad y a ella misma.

Paciencia:

Quizás no logres entender qué pasa por la mente del otro, pero te podemos asegurar que es bastante desagradable, que es real y que va más allá de los niveles de consciencia en los cuales podemos tomar decisiones en nuestras vidas.

Por eso, no te frustres cuando esa persona no responde como esperas, no mejora con alguna terapia o rechaza alguna ayuda o tratamiento. Incluso puede su propia frustración la desborde sobre ti, aunque no tienes que soportarlo, te recomendamos recordar que hay mucho miedo, angustia, depresión, incertidumbre y descontrol del otro lado. Cada persona lleva un ritmo y poner en orden lo no va bien y tomar las medidas adecuadas, requiere tiempo.

Empatía:

Tiene que ver con la paciencia, a fin de cuenta, todo lo tendrá. No puedes colocarte en el lugar del otro, porque si no has sufrido de trastornos de ansiedad no tienes la más remota idea de lo que se siente. Colocarse en un lugar que no nos podemos imaginar no es tan sencillo, pero solo imagina que sientes que la vida y la cordura se te están yendo de tus manos en un instante y trata de imaginar cómo reaccionarías.

Presencia:

Esto no quiere decir que estés de forma permanente junto a la persona que parece de ansiedad, aunque en algunos casos esto sea pedido. Está cuando puedas y está desde el amor, muéstrate receptivo, si esa persona quiere hablar, escúchale y comunica solo lo que evidentemente va a aportar. También entiende cuando la persona requiere soledad.

Escúclale:

Deja que te exprese de su propia boca qué siente al estar atrapado en determinada situación o al no poder sacar de su mente algún pensamiento irracional, o que incluso se sincere contigo y te diga que alguna vez al tenerte cerca, ha tenido miedo de sufrir un ataque y lastimarte (no te preocupes, aun cuando a todos nos puede haber provocado ahorcar a alguien, esto no es más que otro miedo irracional). Escúchale y créele.

Evita los juicios:

Puede que hayas leído mucho en relación al tema, puede que hayas visto casos similares, puede que tú mismo hayas padecido de ansiedad y tengas muchas opciones, en cualquier caso, considera que cada cuadro es particular y cada mente opera de una forma dependiendo de múltiples factores. Evita los juicios, las críticas, las sentencias… De seguro esa persona ya se ha auto-dedicado muchos juicios, lo cual no resulta beneficio, menos lo será recibirlos de alguien más.

Refuerza su autoestima:

Una persona que padece de ansiedad se encuentra dudoso de quien es, se siente muchas veces incapaz de salir del problema, siente que se ha venido a menos y hasta su aspecto físico puede hablar de lo que prevalece en su mente. Háblale de la confianza que sientes en que encontrará el camino de regreso, de lo valiente que es, de que le entiendes, de sus cualidades. Sé noble y asertivo con tus palabras. Sé siempre un puente entre donde está y donde quiere estar.

Infórmate:

Hay mucho material en relación al trastorno de ansiedad, entérate de qué le pasa a esa persona cuando sufre un ataque de pánico, cuando siente agorafobia, cuando no puede salir de su casa o cuando no puede mantenerse sentado en un sitio mucho tiempo.  Lee acerca de la segregación de hormonas. Infórmate acerca de los tratamientos y las terapias e incluso de sus efectos. Busca la forma de saber qué está atravesando esa persona.

Un trastorno de ansiedad no tiene que ser una condición permanente, aunque en muchos casos se puede extender toda la vida. Depende de múltiples factores que la ansiedad marque retirada. Pero aun cuando es un proceso que le pertenece a quien la padece, quienes están alrededor juegan un papel importantísimo en la recuperación y en los cambios que se deben generar. También influyen de forma importante en el estancamiento o en el empeoramiento de la situación.

Sabemos que no es sencillo, pero tu papel es importante, si has decidido leer esta entrada o eres tú quien padece de ansiedad o alguien cercano a ti se encuentra afectado por alguno de los trastornos. En cualquier caso, no están solos y la ansiedad tiene cura, cada quien debe hallarla dentro de sí y el buscar fuera es lo que puede retrasar la sanación.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com

Si deseas recibir asesoría personalizada acerca de este o cualquier tema, no dudes en escribirnos.


Sara Espejo

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