Tus miedos son la barrera que te separa de lo que deseas

Tus miedos son la barrera que te separa de lo que deseas
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No sabemos qué tan poderosos son los miedos, sino cuando le quitamos fuerza y podemos ver de lo que somos capaces si decidimos dejarlos de lado.

Debemos aprender a desalojar nuestra mente de miedos. Ellos siempre van a estar allí, aprovechando cualquier grieta para colarse, pero debemos colocar una especie de filtro, identificarlos y no permitir que saboteen nuestros planes.

A veces tenemos un plan ideal y no nos damos cuenta de cómo podemos colocarnos obstáculos inconscientemente por miedo. Nos sintonizamos con todo aquello que nos aleja de nuestro norte, solo para no correr el riesgo de que lo que nuestros miedos nos dicen, resulte cierto.

El miedo es natural

Es normal sentir miedo, pero no podemos acostumbrarnos a que tomen protagonismo, ni  a que su presencia nos condicione demasiado. Debemos ser capaces de actuar a pesar de ellos y de neutralizarnos, para que cuando hablen sepamos escucharlos, reconocerlos, pero no prestarles mayor atención.

Así como cuando hay una persona impertinente en una clase, que solo interrumpe para criticar, para decir que las cosas van mal, que pueden estar peor, que lo que alguien dice no es así, que ella conoce de un caso de alguien que hizo eso y lo lamentó y cosas por el estilo… tenemos varias opciones, una de ellas es paralizar la clase, centrarnos en lo que esa persona nos dice y contagiarnos con su energía y negatividad.

Sin embargo, mucho mejor nos resulta si queremos avanzar, el darle poco derecho de palabra, entender que lo que dice es su opinión o una más de las infinitas posibilidades y no engancharnos con su monólogo… A medida que dejamos de prestarle atención, irá bajando la frecuencia de sus intervenciones, el tono de su voz y su necesidad de ser escuchada… Hasta que finalmente no escuchemos más su quejas o lamentos.

Esa persona quizás nos acompañe en todas las clases, es decir, puede que el miedo siempre esté ahí, listo para decirnos algo, pero está en nosotros si le escuchamos o no.

Reconoce tus miedos

Identificar el miedo es de gran importancia, porque eso nos permite entender nuestra conducta y explicarnos cómo es que hemos creado tantos obstáculos hacia eso que queremos. Los miedos son estranguladores de los canales que tenemos para manifestar. Si le damos oportunidad, cortará el paso por completo y se convertirá en una represa de sueños.

Debemos liberarnos de esa represa y confiar, tener fe en nosotros y en que vamos a obtener los mejores resultados posibles, que también es uno de los escenarios. Lo mejor para que los miedos no nos condicionen es a través de la acción, de hacer las cosas a pesar del miedo.

No tenemos garantía de los resultados, pero de seguro lo peor que nos puede ocurrir cuando tomamos acción es mucho mejor de los escenarios que nos ha ofrecido el miedo.

No te sientas un cobarde por experimentar el miedo, reconoce que lo sientes y desde esa posición, ve restándole valor. Recordemos que lo que podemos perder, lo que ponemos en riesgo quizás sea muy pequeño en comparación a lo que podemos ganar.

Asegúrate de que sus sueños sean más grandes que tus miedos y que cuando tu ciclo acá esté por terminar, no mires hacia atrás lamentándote por todas las cosas que dejaste de hacer porque te faltó valor. Porque te creíste lo que tus miedos te decían y te encariñaste con una zona de confort que no se acercaba a lo que querías alcanzar.

Créeme, la mejor manera de vivir la vida es sin miedos condicionándonos y dirigiendo nuestros pasos. Ya fuiste valiente para elegir vivir esta experiencia, que tus miedos no te frenen de llegar a donde quieras.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com


Sara Espejo