Supera tus complejos… ¡Acéptate tal y como eres!

Supera tus complejos… ¡Acéptate tal y como eres!
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¿Quién no ha sufrido alguna vez de complejos?…

Creo que todos hemos pasado por esto. Sobre todo, en la adolescencia, donde los complejos se suelen acentuar más.

Las personas que sufren de algún complejo serio, viven como si estuviesen dentro de una pesadilla monstruosa. Su autoestima se ve completamente afectada.

Los complejos van desde el hecho de sentirse feo, pobre, pequeño, alto, gordo, flaco; hasta el hecho de sentirse poco inteligente, poco creativo o poco capaz de llevar a cabo una tarea.

¡Ojo con ellos! ¡Son sumamente peligrosos!

Aquí, como siempre, vamos desarrollar este tema tomando en cuenta ciertas recomendaciones que nos da el área de la psicología… ¡Empecemos!

Supera tus complejos… ¡Acéptate tal y como eres!

Para empezar, todos los complejos habitan en nuestro cerebro.

Mente acomplejada

Los complejos son ideas irracionales y exageradas que se proyectan dentro de nuestra mente y que nos mantienen encadenados a una idea falsa del «yo soy»…

  • «Soy muy flaco (o flaca)».
  • «Soy muy feo (o fea)».
  • «Soy muy narizón (o narizona)».
  • «Soy poco inteligente».
  • «Soy muy gordo (o gorda)».
  • «Soy incapaz».

… Estos son algunos ejemplos.

Liberarse de ellos, es sumamente sanador: puedes mostrarte tal y cómo eres, o tal y cómo quisieras ser; puedes hablar sin temor o puedes hablar en público y decir lo que te plazca… En otras palabras, experimentas la verdadera libertad humana y no tienes miedo a nada… ¡Esto es algo sumamente positivo!

Ahora bien, para liberarte de los complejos, te propongo tres estrategias que puedes llevar a cabo de forma personal:

1. Ten presente cuáles son tus valores

Lo primero, es tener muy en claro cuáles son tus valores… ¿Acaso es tu bondad, tu sinceridad, tu empatía, tu amor, tu paciencia o tu humildad, lo que te describe como ser humano?

Sí es así, ¡Resalta más esa esencia que hay en ti!

Resalta a diario cada uno de tus valores y ten presente que esto es mucho más importante que: la belleza física, la extroversión, el dinero o la misma capacidad intelectual (en caso de que te sientas “feo”, “tímido”, “pobre” o “bruto”). Todas estas cosas son secundarias y no tienen por qué estar en un primer nivel de importancia.

Te doy el siguiente ejemplo:

Supongamos que tienes un amigo que es capaz de resolver problemas matemáticos súper difíciles, es decir, posee una gran capacidad intelectual (una habilidad que quizás tú no posees o no has desarrollado aún).

Si tú eres una persona que no tiene complejos, por más que él te hable constantemente de los maravillosos problemas matemáticos que debe resolver, verás a tu amigo con el mismo cariño y amor de siempre, lo tratarás igual que siempre y compartirás con él de la mejor manera.

Pero, si tú eres una persona con complejos, probablemente, te sentirás “incapaz” delante de él, te sentirás mal, comenzarás a tenerle envidia, recelo, y todo el tiempo te dirás a ti mismo cosas como: “¡soy muy bruto para hacer lo que él hace!” o “¡por qué no soy como é!”. Justo ahí, los complejos aparecen dentro de ti.

Ahora bien, cuando tengas claro tus valores, te dará igual ser o no ser inteligente para algunas cosas (a lo mejor no lo sabías, pero todos somos inteligentes en algo). Te dará igual ser o no ser guapo, ser o no ser extrovertido, etc. Lo importante aquí, es tu esencia personal y no lo secundario o lo superficial.

2. Rodéate de personas que compartan tus mismos valores

¡Así es!… Intenta rodearte de personas que tengan valores similares a los tuyos. Es muy cierto eso de que los demás influyen en nosotros.

Así pues, si constantemente te rodeas de personas que solo ven lo superficial, y no aquellos valores primordiales en la vida de todo ser humano, esto podría crear complejos en ti.

En la vida, muchos de nosotros llegamos a tener pocos verdaderos amigos, pero sí, muchos conocidos. Entonces, lo ideal, es saber seleccionar nuestras amistades. Escoge personas que tengan tus mismos valores y haz a un lado a las personas que no valoren eso.

3. Deja las cosas claras

Dejar las cosas claras a los demás valiéndote del respeto, es lo mejor que podrás hacer… “¿qué cosas debo dejar claras?”, te estarás preguntando.

Bien… cuáles son tus valores, qué es lo que te describe como persona, y cuán orgulloso te sientes de ser quién eres, son algunas de esas cosas.

Tienes defectos, tienes errores, no eres perfecto, tienes un cuerpo y una vida completamente diferente a la de los demás… ¡Así, te debes aceptar!

Por ejemplo, no necesitas tener una gran belleza física, o bien tener grandes capacidades intelectuales, para tener una vida increíble.

Siéntete bien con lo que tienes, busca mejorar y busca ir siempre por más sin necesidad de degradarte a ti mismo; todo lo contrario, acéptate tal cual eres.

Mente sin complejos

Espero pongas en práctica estos tres puntos y poco a poco te liberes de tus complejos en caso de que tengas alguno en particular. Te recuerdo que, puedes buscar ayuda de un profesional si consideras que esta tarea es algo difícil de realizar por ti mismo.

Ya para finalizar, te recuerdo que, en este espacio, encontrarás una serie de herramientas, talleres y cursos que pueden ayudarte con tu crecimiento personal y espiritual… ¡Échales un vistazo aquí!

¡Nos vemos!

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.com


Adrian Alberto

Redactor de contenido web e Ingeniero de Telecomunicaciones. Especializado en temas de crecimiento personal, tecnología e innovación digital.