No importa qué tan “hecho pedazos” te sientas, siempre te podrás rearmar

No importa qué tan “hecho pedazos” te sientas, siempre te podrás rearmar
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A veces nos sentimos tan rotos o en pedazos, que pensamos que no habrá poder en el mundo que nos conduzca a estar nuevamente en una sola pieza. Pues déjame decirte que si es tu caso en este momento y te sientes identificado con esa sensación de impotencia y de dolor… la premisa es errónea. estarás bien.

Tienes lo necesario para volver a estar bien

Sí, tú tienes lo necesario, no será algo o alguien que venga de afuera a salvarte, a unir tus pedazos, serás tú quien encuentre la manera de rearmar todos esos pedazos… Mientras eso ocurre, te darás cuenta de que no todo encaja, que algunas piezas ya no encajan, otras se volvieron tan pequeñas que será imposible colocarlas nuevamente. Eso te puede generar miedo, dudas, tristeza… Pero te recomiendo que te emociones, porque lo que no encaje, lo que se haya perdido, son los elementos que ya no necesitas y son esos espacios vacíos resultantes, los que permitirán que lo nuevo entre en ti.

Muchas veces si no nos quebramos, no podemos reinventarnos, no podemos generar una nueva versión de nosotros mismos, pero cuando creemos no tener opción, cuando la vida nos mira a la cara y nos dice, eso que perdiste no está y no estará nunca más…  es que se abren las múltiples posibilidades ante nosotros y podemos escoger las alternativas que nos hagan crecer con nuestras experiencias.

Esas piezas pueden llevar muchos nombres, pueden ser espacios que ocupaban personas amadas, pueden ser oportunidades, pueden ser esperanzas, pero aprender a despedirlas y manejar de forma conveniente los espacios vacíos es lo que marca la diferencia entre pasar por la vida aprovechándola y que la vida simplemente nos pase.

Sabrás hacerlo

Suelta la tristeza, suelta el temor y vas a agarrar todas las piezas con las que cuentan para construir la versión más maravillosa posible de ti. A medida que decidas dar un paso al frente, te sentirás con más confianza. Puede que cuentes con personas en este momento que te apoyen en este proceso, ellas se convertirán en elementos muy preciados para ti, porque quien está en las situaciones más apretadas de la vida, normalmente se gana un espacio importante en nuestro corazón. Pero si no es así, no te sientas mal, no te sientas solo. Todo lo que necesitas radica en ti.

Escúchate, siente cada emoción, pero plantéate como norte tu bienestar. Ese no se logra desde un estado permanente de lamento, de tristeza, de rabia o de dolor. Para procurar nuestro bienestar, debemos vestirnos de determinación y reconocer nuestro poder. Debemos decirnos a nosotros mismos:

¡Si hay alguien que puede hacer esto, soy yo!

Cuando te sientas seguro de querer rearmarte, tu voz interior se hará presente, la escucharás como si se tratase de un maestro de obra o el ingeniero a cargo del proyecto. Esa voz te irá diciendo qué pasos dar y tú debes confiar, debes apartar al ego del rol protagónico y confiar en tu alma. Tu ego hará lo posible por mantenerte atado al dolor, por hacerte sentir una víctima, por hacerte creer que si alguien no te ayuda no podrás o que simplemente no vale la pena continuar.

Conscientemente decide por ti, por apostarle a la vida, por apostar todo a ti. En esta vida debemos ser arriesgados, debemos ser valientes y todos lo somos, pero a veces se nos olvida o nos negamos a darnos la oportunidad de dar ese primer paso en ese camino que no logramos ver con claridad. Sigue tu instinto, a medida que avances ese camino se irá iluminando y cuando te des cuenta ya será otro el que salga del otro lado del sendero… ¡Y ese otro te hará sentirte completamente orgulloso de ti!

Por: Sara Espejo – Reenocntrate.com


Sara Espejo