No vivir de suposiciones nos ahorra mucho sufrimiento

No vivir de suposiciones nos ahorra mucho sufrimiento

Las suposiciones no necesariamente tiene que ver con lo que ocurre en realidad. Sí, puede ser que atinemos de vez en cuando, pero a ese juego de azar no debemos invertirle mayor energía.

Una suposición no es más que una creación de nuestra mente ante algo, bajo la interpretación que le damos, de acuerda a todo nuestro equipo de análisis y razonamiento, con variables que responden a nuestros patrones, pero que no deben coincidir con los de alguien más.

Suponer… Una vía rápida para amargarnos la vida

Muchas veces solo por suponer, nos amargamos la vida, nos perdemos de oportunidades, nos alejamos de personas, porque creamos una película en nuestra cabeza donde lo que transcurre es de alguna manera inconveniente para nosotros.

Solemos ser negativos en nuestras suposiciones, pero también ocurre que nos pintamos escenarios falsos bañados de optimismo y nos decepcionamos cuando lo que hemos asumido no corresponde a lo que realmente ocurre.

De cualquier manera, la mejor manera de no suponer es ajustarnos a la realidad, si no hay algo claro, podemos preguntar, indagar, pero mientras menos información incierta incluyamos en el juego, mucho mejor para nosotros.

A veces nuestra intuición se manifiesta, y no es que suponemos, sino que intuimos que algo se dirige en cierta dirección. En este caso, aunque exista una delgada línea entre ellas, en lo particular, defiendo a la intuición. Una pista para distinguir cuándo estamos empleando bien nuestra intuición, resulta la paz que sentimos al escucharnos. Mientras que las suposiciones normalmente nos generan angustia e incomodidad.

De cualquier manera, trata de no invertir tu tiempo realizando suposiciones, permite el desenvolvimiento de las situaciones y observa a cada quien en su rol. No dejes las cosas al entendimiento o al sentido común de los demás, porque estos no tienen que coincidir con el tuyo.

Suposiciones comunes:
  • De ahora en adelante trata de no suponer nada, elimina de ti cualquier cosa parecida a:
  • Yo asumí que el que me llamaría.
  • Yo supuse que ella estaría esperando.
  • Supongo que esto es prioridad para ti.
  • De seguro ya no me quiere.
  • Si no vino, es porque algo es más importante para él.
  • Si recibió esa llamada, es porque algún interés tiene.

Y bueno esta lista la pueden hacer tan larga como su imaginación les permita, como ejercicio pueden escribir las últimas 5 suposiciones que les hayan generado algún tipo de incomodidad, por más insignificante que parezca. Noten con qué facilidad pensamos por los demás y creemos que todo el mundo actúa de la misma manera, y que de paso, esa misma manera, es justamente la nuestra.

Permitamos a los demás ser

Las suposiciones nos cierran la oportunidad de permitirle al otro ser y en espacial a nosotros de vivir la vida sin estar escribiendo un libreto en el que los demás no participan en la formulación de sus actos, o sus líneas. No somos directores de otra vida que no sea la nuestra, no somos libretistas, más que de nuestro parlamento.

Evitemos suponer y demos espacio a la comunicación, dejemos de pretender que sabemos cómo debería actuar cada quien, que conocemos bien a los demás y que nuestra manera de hacer las cosas es tan buena que debería ser considerada como la única y universal manera de hacer algo.

Si somos un poco más humildes, nos evitaremos sufrimientos, conoceríamos más a quienes nos rodean y nos evitaríamos mucho tiempo y mucho sufrimiento creando escenarios que muy probablemente jamás lleguen a ocurrir.

Dejemos que la vida nos sorprenda y permitamos a cada quien ser, dándole la oportunidad de manifestar su verdad, en lugar de nosotros imponerles la nuestra.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.com


Sara Espejo

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