Consecuencias de tener padres tóxicos o controladores

Consecuencias de tener padres tóxicos o controladores
Comparte

Hoy, vamos a hablar de cómo algunos padres les desgracian la vida a sus hijos. Y a lo mejor, esto es algo que se lee fuerte, pero, en realidad sucede. A estos padres, se les conoce también como: padres tóxicos.

En primer lugar, hay un límite muy delgado entre lo que es amar y controlar. Y hay padres que dentro de su amor contribuyen literalmente a destruir el bienestar y el amor propio de sus hijos.

Hay padres que piensan que sus hijos son un objeto que pueden poseer, que sus hijos tienen que crecer haciendo prácticamente lo que a ellos les dé la gana.

Y a decir verdad, esto es totalmente perjudicial. Un padre lo que tiene que hacer es ser el mentor de sus hijos. Debe enseñarles desde niños a enfrentar la vida de manera sabia.

Consecuencias de tener padres tóxicos

¿Sientes que has sido víctima de la mala actitud y del control de tus padres? ¿Eres acaso el típico padre (o madre) controlador?

Padres controladores

Vamos a desarrollar un poco más este tema a continuación:

Primeramente, hay padres que solo quieren imponerse en la vida de sus hijos desde pequeños… ¿y qué sucede cuando esto ocurre? Pues bien, que se termina creando en los niños un patrón de dependencia emocional, un patrón de inseguridad y de temor.

El día en que estos padres no estén, la vida para estos hijos no será la misma y les costará mucho salir adelante. Por supuesto, es necesario romper estos patrones.

A lo mejor habrás escuchado a algunos padres llenarse la boca y decir que: “aman a sus hijos con locura”. Y sí, quizás es cierto el amor que sienten por ellos, pero también hay un daño que se está sembrando. Lo que es peor, estos padres no se dan cuenta de lo que están haciendo.

Cuando un padre o una madre actúa bajo cierto patrón tóxico o dañino, este no es consciente del agravio que les está causando a sus hijos.

Pero…

¿De qué patrones tóxicos hablamos?

Bien, te pregunto… ¿alguna vez tus padres te dijeron cosas como: «¡Haga silencio! ¡Usted hace lo que yo diga!»?

Si esto es así, existe un patrón tóxico que inconscientemente se te ha estado intentando imponer.

¿Y por qué es tóxico?

¡Sencillo!, porque se te estuvo enseñando a callar y a no expresarte. Cuando en realidad lo correcto era influir positivamente en tu mente a través del diálogo y la comunicación.

Muchas veces, no importa si un padre o una madre está presente o está distante (es decir, que por cosas de la vida se tuvo que separar de sus hijos). Lo importante es cómo ese padre o esa madre influye en la mente de sus hijos.

Ahora bien, en caso de que tú seas padre y estés leyendo esto, déjame decirte que, el hecho de que quieras imponerte no te va a hacer mejor padre o mejor madre.

Se han visto casos en donde los padres se vuelven enemigos de sus hijos simplemente porque no hacen lo que ellos quieren. Al punto de denigrarlos, ofenderlos, y hacerlos sentir mal.

Te pregunto, ¿crees que actuando de esta manera se es mejor padre o mejor madre? En caso de que creas que sí, pues no, estás equivocado, no es así.

Probablemente me dirás que, a tus hijos tú los crías como te da la gana. Sin embargo, también te equivocas. Pues no se trata de criar a un hijo como a uno le dé la gana.

Se trata de enseñarle valores. Se trata de enseñarle principios que le servirán en su vida para poder evolucionar y ser una mejor persona. De lo contrario, ¿qué pasa si terminas siendo un padre tóxico?

Te lo explico a continuación…

Consecuencias de ser un padre tóxico o controlador

Como se dijo anteriormente, los padres tóxicos dañan la vida de sus hijos. Pero eso no es todo, también se aseguran de que sus hijos dañen la vida de sus hijos. Es decir, se crea una cadena generacional. Algo sumamente perjudicial.

Cuando un padre siembra daño en sus hijos, por lo general estos últimos terminan afrontando una vida llena de vacíos, con vicios, con comportamientos inadecuados o cometiendo faltas.

Ese daño, puede estar relacionado con castigos severos, con sobreprotección o con un control obsesivo, desmedido e injustificado desde la infancia o en la adolescencia.

Y es importante tener presente que, corregir a un hijo no significa privarle de algo que le guste o no le guste. Más bien, se trata de sentarte con él y explicarle las razones por las cuales llevas a cabo el castigo o la corrección. Se trata de demostrarle que toda acción desencadena una reacción.

Ahora bien, hay padres tan tóxicos que pretenden influir en la vida matrimonial de sus hijos, tomando en cuenta que estos ya son adultos. Son padres que llegan incluso a dañar relaciones de pareja.

Madre tóxica

Es asombroso ver como hombres y mujeres de edad avanzada todavía dependen de sus padres y se dejan influenciar por lo que ellos dicen, o peor aún, por lo que ellos quieren…

¿consideras es este tu caso?

Pues bien, el detalle está en que algún día, por más doloroso que parezca, estos padres tendrán que morir… ¿y qué va a suceder entonces?

Bien, sucederá que estos hijos, víctimas de padres tóxicos, serán dependientes emocionales y sociales. Terminarán siendo una carga para otras personas.

Al haber crecido con tantos vacíos, terminarán buscando a personas erradas y estableciendo relaciones equivocadas.

Si eres consciente de haber sido víctima de un patrón tóxico en tu crianza o en tu infancia, lo más aconsejable es que hoy en día busques ayuda con un profesional. De manera que puedas descubrir y tratar cualquier lazo de dependencia emocional. Y por supuesto, para que puedas vivir y afrontar una vida sana y tranquila.

Ahora bien…

¿Quieres ser un padre sabio o una madre sabia?

Primero, debes entender que, tus hijos no son de tu propiedad. Por lo tanto, no tienes por qué obligarles a que hagan cosas que ellos no quieren.

En todo caso, puedes orientarlos. Es decir, invierte tiempo con ellos, conversa con ellos, dales un poco de tu sabiduría, pero jamás te les impongas.

Querer imponerte no solo te hará ver ridículo, sino que va a dañar la vida de ese ser que tanto amas.

Se puede comprender que, a lo mejor, llevas contigo un patrón tóxico aprendido de tus padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. Pero, es tiempo de romper cadenas y de romper con ese patrón generacional.

Ten presente que tu hijo no es tu títere. Tu hijo o tu hija merece vivir, reír, llorar, caer y aprender a levantarse.

Si realmente amas a tu hijo o a tu hija, únicamente y en amor, deberás decirle:

“Querido hijo (Querida hija), ¿quieres conocer el mundo?… Está bien, conoce el mundo. Si llegas a tropezar y a caer, yo seguiré aquí, yo estaré a tu lado y trataremos de salir adelante. Siempre tendré la disposición de querer guiarte y orientarte en el camino de la vida”.

Recuerda que, cada frase negativa que tú le dices a tu hijo desde pequeño, cada comparación, cada burla, control o manipulación, tarde o temprano, terminará dañando su vida.

Tu hijo no sabrá qué hacer cuando sea adulto y es tu deber evitar que esto suceda. De lo contrario, en el peor de los casos, tu hijo no vivirá la vida que él más quisiera.

Por eso, si eres padre, ¡ten cuidado entonces de no repetir patrones tóxicos con tus hijos!

Es momento de pensar si realmente amas a tus hijos o los manipulas…

Si crees manipulas a tus hijos, ¿qué esperas para cambiar? ¿qué esperas para tratar de ser un buen padre o una buena madre?

¡Cuidado!

Los padres tóxicos son los únicos que asfixian a sus hijos hasta ahogarlos… ¡Por favor! No seas tú uno de ellos, por más que lo hayan hecho contigo.

No los manipules con amor, con dinero, o incluso con la religión. Hay padres que les dicen a sus hijos barbaridades como: “¡el dios supremo te va a castigar!”. Y eso no es lo correcto.

Deja que tus hijos sean humanos de verdad y que vivan, que tengan una vida propia, que puedan saborear la victoria y el fracaso. Déjalos que aprendan a manejar sus propias frustraciones y apóyalos cuando creas necesario.

Por otro lado, si has sido víctima de padres tóxicos, emprende entonces la búsqueda de la sanación, del crecimiento personal y del perdón. Esto, te ayudará en gran manera y no olvides buscar la orientación de un profesional en caso de que haya cosas que te cueste superar o sanar.

¡Piénsalo!

Madre e hija feliz

Por último, te recuerdo que, en este espacio, encontrarás una serie de herramientas, talleres y cursos que pueden ayudarte con tu crecimiento personal y espiritual… ¡Échales un vistazo aquí!

¡Saludos!

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.com


Adrian Alberto

Redactor de contenido web e Ingeniero de Telecomunicaciones. Especializado en temas de crecimiento personal, tecnología e innovación digital.