Basta de decir “Yo quiero”… Comienza a decir “¡Yo tengo!”

Basta de decir “Yo quiero”… Comienza a decir “¡Yo tengo!”
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Nuestro proceso de aprendizaje nunca termina, ya que nos ha tocado “desaprender” los viejos conceptos  adquiridos a lo largo de nuestra vida, para “aprender” lo que se le llama el nuevo conocimiento, donde la verdad central radica en que somos seres multidimensionales capaces de lograr todo lo que nos propongamos.

Al decirte que ya basta de rogar “yo quiero” pues comienza a decir “yo tengo” y “gracias”, es un simple secreto de abundancia que nos tenían oculto. La esencia de la vida es otra muy diferente a la que nos han enseñado.

Cambia el “Yo quiero” por un “¡Yo tengo!”

Esto no significa que no puedas pedir nada que desees o que rezar por algo te vaya a alejar de eso que tanto añoras…NO!

Lo que te quiero hacer entender es que la forma como pides las cosas puede estar generando un atraso y dando un resultado adverso a lo que realmente quieres.

Este es una verdad que ha sido explicada a través de los siglos, pero que no ha podido ser entendida a cabalidad, ya que las religiones nos enseñaron a ser mendigos, sumisos, y ciegos en lograr creer en nuestro propio poder.

Aprende a pedir, o más bien a Crear!

Lo que siempre debes tener presente es que eres un ser creador de tu propia vida, y de cada circunstancia que te rodea, por lo tanto…bajo qué panorama mental vas a pedir algo?

Pedirás a Dios, al universo o a quien quieras, de manera en la cual te sientas “víctima” o de la forma correcta?

No puedes tener nada de lo que pides ni tendrás lo que quieres, simplemente porque tu petición es una afirmación contundente de tu carencia! Estás proyectando en tu realidad tu carencia de ESO que estás pidiendo a gritos!

La oración correcta no es nunca de súplica, sino de gratitud.

crear

Cuando das las gracias por eso que quieres tener, sintiendo con fé que ya es tuyo, que Dios o el universo te lo están concediendo, ten la certeza de que así será. Al agradecer por adelantado, estás reconociendo que ya está concedido el deseo, que ya es tuyo, y según la neurociencia, es la mejor manera de crear.

La gratitud es la más poderosa afirmación dirigida a Dios

Nunca supliques por algo, mas bien agradece porque ya lo tienes!

Pero… ¿qué ocurre si agradeces algo por adelantado a Dios, y luego eso que deseas no llega nunca? Una situación así podría llevar a cualquier persona hacia una decepción y amargura total. Sin embargo, debes tener en cuenta que a veces eso que tu quieres, no es lo que te corresponde.

La gratitud no debe utilizarse como una herramienta con la cual intentes manipular a Dios, o un método para “engañar” al universo. No puedes mentirte a ti mismo, y si no estás conectando tus sentimientos con tus palabras, se genera una incongruencia que es proyectada al infinito.

Tu mente conoce a cabalidad  tus pensamientos, así que si dices “Gracias, Dios mío, por esto y por aquello”, y al mismo tiempo estás claro que eso no está en tu realidad presente, ¿como vas a pretender que Dios sí crea que lo estás diciendo? Dios conoce lo que tu tienes en tu corazón, y eso precisamente es lo que se proyecta en tu realidad.

Cómo estar sinceramente agradecido por algo, si eso no está presente?

La Fe… Según la enseñanza de muchas religiones y sabios antiguos, afirma que si tienes aunque sea la fe equivalente a un grano de mostaza, lograrás mover montañas.

En la ciencia y mecánica cuántica, la explicación cobra sentido, ya que según descubrimientos recientes, la realidad no es otra cosa más que un escenario creado por nuestra mente, y por lo tanto, se puede cambiar!

Qué pasa con la gente cuyas oraciones han quedado sin respuesta…

Una oración no es más que una contundente afirmación de lo que ya es, y por ende, nunca se queda sin respuesta. Toda oración (pensamiento, afirmación, sentimiento) es un acto de creación.

En la medida en que eso que tanto se quiere sea fervientemente sostenido como tu propia verdad, en esa misma medida se manifestará en tu experiencia física.

Y si siento que una oración  no ha sido respondida?

Debes saber que un pensamiento sostenido fervientemente, acompañado del sentimiento respectivo, y utilizando las palabras adecuadas, puede llegar a ser un acto de creación.

El verdadero secreto para hacer efectiva una oración o petición tanto a Dios como al Universo, es el de “alinear” estos tres factores, de modo que nunca se contradigan entre sí (pensamiento, sentimiento y palabra).

Generalmente las personas “ruegan”, “suplican” confiando en que mientras más suplican, más probabilidades hay de que dios los escuche.

En realidad Dios está dentro de nosotros, no afuera, así que tus deseos deben ser pensados con la convicción de que, siendo hijo del creador, tienes la facultad de crear, y ese es el mayor regalo del padre! ¡Comienza a decir “Yo tengo”!

Deja de rogar desde la carencia y el papel de víctima, y comienza a crear agradeciendo el hecho de que ya está concedido tu deseo. Complementa con el trabajo y la persistencia en el camino hacia tus sueños o deseos, y verás que todo se alinea para otorgarte lo que el universo llama “tu voluntad”.

Basta de decir “yo quiero” y comienza a decir “¡yo tengo!” … El proceso de orar, mantenerte en comunión con tu Dios interior, agradecer cada cosa o situación, te abre las puertas hacia la creación de milagros en tu vida. ¡Compruébalo tu mismo!

Po: Loubna Hatem ∼ reencontrate.com


Loubna

6 thoughts on “Basta de decir “Yo quiero”… Comienza a decir “¡Yo tengo!”

  1. Es perfecta la explicación, aunque yo le añadiría un poco más de argumento científico.
    La ley de Atracción de causa y efecto viene a decir lo mismo.
    A más alta vibración, más respuestas positivas y para ello, tenemos que trabajar nuestro comportamiento con las herramientas que consideremos convenientes.
    Es una forma de expandir nuestro subconsciente y tratarlo ecológicamente.
    Para ello tenemos la Meditación, Ho’oponopono y diversos procesos que nos pueden ayudar aún más, a alcanzar nuestros propósitos.

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