Aprender a reconocer nuestros errores para crecer

Aprender a reconocer nuestros errores para crecer
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Saber reconocer los errores es el primer paso para aprender de ellos y crecer. Todos cometemos errores, los hemos cometido y los seguiremos cometiendo.

“Quien comete un error y no lo corrige, está cometiendo otro error”. Confucio.

Cuando cometemos un error debemos asumirlo, analizarlo, solucionarlo y aprender de él. Tenemos que ser responsables de nuestros actos sin echarle la culpa a los demás, asumiendo nuestra propia falta.

Pero… ¿qué pasa cuando los negamos? No reconocer un error nos impide madurar y crecer. El que no ha fallado alguna vez es porque no ha arriesgado.

Cuando no somos capaces de reconocer nuestros errores, minimizando lo sucedido y desestimando sus consecuencias, estamos cometiendo más errores sin reparar el daño que hemos ocasionado.

Aquel que es incapaz de reconocer sus errores no ha aprendido nada. Admitir y reconocerlos debería ser algo natural para aprender a ser mejores personas. Aceptar y reconocer es señal de asumir responsabilidades.

¿Quiénes son los que niegan sus errores?

  • Las personas que dicen no haber cometido errores, seguramente no han arriesgado mucho y se mantienen en su zona de confort.
  • Los que no son capaces de reconocer los errores suelen tener personalidades narcisistas, siempre quieren tener la razón y culpan al otro para no mostrarse inferiores. Quieren dar la imagen de perfección.
  • Algunos son incapaces de demostrar su vulnerabilidad y no están dispuestos a asumir sus equivocaciones de una forma natural porque no quieren ser vistos como débiles.
  • Las personas muy rígidas que no comprenden la consecuencia de sus actos y no admiten sus errores, no son capaces de aprender ni evolucionar de forma correcta y sana.
  • Otros no reconocen los errores por temor al qué dirán. Para este tipo de personalidades, el reconocimiento ajeno les es muy importante porque una mala opinión les puede hacer mucho daño.

“Experiencia es el nombre que todo el mundo le da a sus errores”. Oscar Wilde

“La culpa es de los demás”

¡Yo no fui! Si bien es una expresión repetida muchas veces por los niños, aún hay adultos que la utilizan aunque quizás no la expresen tan literalmente. Al cometer el error, es más fácil hacer responsable a la otra persona.

Culpando a otros de los propios errores, en cierta manera, lo estamos haciendo porque no tenemos la madurez suficiente para reconocerlos. Es más fácil actuar como víctimas, incapaces de asumir culpas y nos reconocemos como perfectos.

Cómo reconocer el propio error en 4 pasos

  1. Aceptar: reconocer y asumir un error es el comienzo del proceso de aprendizaje. Aceptar es crecer para avanzar, sin los errores no existiría aprendizaje.
  2. Analizar: lo ideal es observar el error, analizarlo y preguntarse para qué nos sirve, qué de positivo podemos rescatar y cómo hacer para remediarlo.
  3. Aprender: es un proceso que dura toda la vida y para aprender hay que aceptar. Sin errores no existiría el aprendizaje y si no aprendemos de ellos, los seguiremos repitiendo.
  4. Solucionar: todos podemos cometer errores que pueden dañar a los demás o, incluso, herirnos a nosotros mismos. Cuando cometas un error no te juzgues, perdónate, reconoce tu falta y pide disculpas.

Reconocer los errores para perdonar a los demás

Todas las personas cometemos errores. En más de una ocasión tendremos que perdonar algo por creer que ha sido injusto pero, en algún momento, también necesitaremos que alguien nos perdone.

Generalmente, cuando cometemos un error solemos justificarnos minimizando la situación en cambio, cuando alguien nos hace daño lo atribuimos a su personalidad y damos por hecho que fue su culpa.

Esta situación tan necia, nos aleja absolutamente del perdón. Perdonar no es solo un noble gesto hacia el otro sino también lo es para uno mismo.

Perdonar a los demás también nos beneficia

El perdón es una de los sentimientos más sanadores y liberadores, ya sea perdonarse a sí mismo como a los demás. En algún momento todos nos hemos visto en la situación de perdonar o ser perdonados, hacemos cosas que dañan a los demás y nos hacen cosas que nos causan daño, consciente o inconscientemente.

Perdonar es aceptar lo ocurrido, liberarse de los sentimientos negativos para no quedar anclado a lo tóxico y seguir adelante con la vida. Perdonar a los demás es perdonarse a uno mismo.

“Los hombres que no perdonan a los demás sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes”. Khalil Gibran

Y tú… ¿ya has reconocido tus errores?, ¿ya has perdonado?


Isabel Quesada

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