Escribir un diario con tus pensamientos puede transformar tu vida

Escribir un diario con tus pensamientos puede transformar tu vida
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¿Sabías que la costumbre de escribir un diario puede modificar tu vida favorablemente? Si, es un método terapéutico maravilloso y hasta mágico!

La vida se mueve en ciclos, una danza constante entre el principio y el fin, el nacimiento y la muerte. Nuestros días reflejan esta dinámica, las mañanas que dan paso al sol del nuevo día, junto con un sinfín de nuevas posibilidades y aventuras. La noche trae oscuridad y final, y un espacio de contemplación y reflexión antes de pasar al otro lado sólo temporalmente antes de nacer de nuevo a la mañana siguiente.

En la cultura moderna, hemos perdido muchos de los ritos y rituales que marcan la progresión del tiempo y honran los ciclos de crecer, morir y volver a empezar.

Como resultado, a menudo encontramos consuelo en los hábitos, que apelan a nuestra necesidad de crear rituales. Es importante proporcionar una estructura de vida sin caer en la rutina sofocante. En lugar de eso, tratar de iniciar las mañanas y noches con un sentido de ser “sagrado”, ayuda mucho a darle sentido a nuestra existencia, honrandola como se merece.

Escribir un diario transforma tu vida…

Esta sencilla práctica de escribir lo que piensas y sientes te ayudará a saludar el día con la cabeza despejada, y a dar la bienvenida a la noche con un sentido de finalización, lo cual va a hacer que transformes tu vida sin darte cuenta.

“Es imposible escribir un diario durante un período de tiempo prolongado, sin entrar en contacto con un poder interior inesperado”. ~ Julia Cameron

Este mágico método proporciona una poderosa terapia que van generando cambios de perspectiva, promoviendo la facilidad de cultivar más creatividad y libertad a medida que escribes. Los diarios son, quizás, la actividad que más energía transforma.

Cómo comenzar un diario:

Comienzas con un cuaderno y un lápiz o bolígrafo. Nada de tabletas o cosas electrónicas, ya que la conexión de tus pensamientos con tus manos es muy poderosa, y así de paso evitamos distracciones.

Preferiblemente busca algún cuaderno barato, para que no te encuentres con el problema de querer llenar un diario de lujo con pensamientos profundos y elocuentes. Recuerda que sólo tú vas a leer lo que escribes, así que hazlo como si estuvieras hablando contigo misma.

Los escritos pueden ser a veces profundos, pero indudablemente serán tontos, tal vez molestos, y ocasionalmente superficiales. Eso no importa, lo que realmente necesitas es ser totalmente tu, sincero y claro.

Entonces, cuaderno en mano, siéntate y escribe lo que sea que esté dando vueltas en tu cabeza. Quéjate de tu vecino, de tu familia, halaga a quien en secreto admiras, ofrece una oración de agradecimiento por algo, escribe un poema… en fin, ¡Sácalo todo!… Escribe hasta que llenes al menos una páginas, o por unos diez minutos.

Poner tus pensamientos en papel le da, a todas esas ideas saltarinas, un lugar para vivir, dejándote más espacio para enfrentar tu día con la cabeza despejada.

Haz una meditación matutina para aclarar tu mente antes de escribir:

David Pond, autor de “Chakras para principiantes”, ofreció esta simple pero efectiva meditación para ayudar a crear una sensación de claridad en la mañana.

Cuando despiertes, hazlo con agradecimiento, y siéntate cómodamente en tu cama, procurando que nadie te moleste durante al menos cinco minutos. Cierra suavemente los ojos y toma unas cuantas respiraciones profundas. Date la oportunidad de entrar plenamente en tu cuerpo, notando cualquier sensación, ya sea física o emocional, que aparezca.

Ahora, imagínate de pie a la orilla de un gran lago. A tus pies ves algas aferradas a las ramas de los árboles y aguas turbias llenas de hojas y barro. Más allá, el sol brilla en el claro centro del lago. Entra al agua y empieza a vadearlo, atravesando los escombros, sintiendo las rocas viscosas bajo los pies…

Sigue adelante, adentrándote más en el agua. A medida que avanzas, empiezas a ver el agua aclararse. Pronto, tus pies pierden el contacto con el fondo y logras nadar hasta el centro del lago, donde el agua es fresca, clara y hermosa.

“La mejor manera de meditar es a través de la meditación misma”. ~ Ramana Maharshi

El lago es tu mente. Cada mañana cuando nos levantamos, la mente está llena de una acumulación de pensamientos que nos atascan. Nadar hasta el centro, el lugar que brilla con agua pura y limpia, te ayuda a comenzar tu día desde esa perspectiva, con la mente clara y despejada.

Ahora, procede a escribir lo que te llegue a la mente por unos diez o quince minutos.

Páginas nocturnas de pensamientos para que puedas descansar con tranquilidad:

Tu escrito de la noche tienen el mismo concepto general que los escritos de la mañana, con una perspectiva ligeramente diferente. Al escribir en la mañana, estás priorizando el día que tienes por delante. Con tu escrito nocturno, estás analizando un día que ya ha pasado y que no puedes cambiar.

“Controla lo que puedas controlar. No pierdas el sueño preocupándote por las cosas que no puedes controlar, porque al final del día, aún no tendrás ningún control sobre ellas”. ~ Cam Newton

Por eso, los escritos nocturnos te dan la oportunidad de sacar todas las cosas que querías decir, pero no pudiste. Ya sea que hayas tenido que guardar silencio frente a tu jefe, que hayas pensado en la respuesta perfecta demasiado tarde, o que te hayas encontrado demasiado asustado para expresar tus pensamientos y sentimientos más reales frente a una determinada situación.

¡Esta es tu oportunidad para decirlo todo! Para que no te acuestes en la cama teniendo conversaciones tóxicas contigo mismo que interrumpan tu sueño.

“Que te duermas en los brazos de un sueño tan hermoso, que llores de alegría al despertar.” ~ Michael Faudet

Empieza y termina tu día con intención.

Poniendo en práctica el escribir un diario, puedes establecer un poderoso comienzo y un relajante y liberador final para cada día. Podrás moverte dia a dia con claridad, y dejar que el sueño venga a ti en las noches, sin impedimentos por estrés o pensamientos  frenéticos que te dominan.

Pruébalo durante una semana, ¡y verás los cambios que ésta sencilla costumbre provoca en tu vida!

Por: Loubna Hatem ∼ Reencontrate.com


Loubna Hatem

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