¿Qué es realmente la intuición y cómo puedes desarrollarla?

¿Qué es realmente la intuición y cómo puedes desarrollarla?
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Existen fenómenos que la ciencia no puede explicar y que, posiblemente, nunca podrá hacerlo. Te hablo de fenómenos que permanecen aún en el misterio, pero que muchos de nosotros sabemos que existen y que son reales. Uno de ellos es la intuición.

La capacidad intuitiva, en innumerables ocasiones, ha sido objeto de estudio y de experimentos por parte de la ciencia occidental. A pesar de que se han planteado teorías y posibles explicaciones sobre qué es, dónde se ubica y cómo es que opera, aún sigue el misterio.

Se sabe que la ciencia tiende a basarse en el intelecto. Sin embargo, este fenómeno del cual te pienso hablar hoy, no se explica a través del intelecto y mucho menos, de la razón.

¿Qué es la intuición?

En primer lugar, la palabra proviene del verbo en latín «Intueri», el cual, a su vez, consta de dos significados: «In» que significa «con intensidad»; y «tueri» que significa «ver claramente» o «mirar fijamente». Entonces, el significado completo de «Intueri» es «mirar muy intensamente».

De esta forma, podemos entender a la habilidad intuitiva como esa percepción clara de las cosas, como esa certeza de que algo es correcto, o como esa respuesta exacta y real a cualquier situación.

Capacidad de intuir

La intuición no se vincula con el razonamiento, y mucho menos, con los conocimientos. Sencillamente, es una percepción que se da en un instante dado.

Por otro lado, esta percepción o certeza, ha sido abordada por el misticismo oriental desde hace mucho tiempo. Así pues, muchos pensadores y maestros espirituales han hablado sobre ella, y la han tratado como una manifestación de algo que está mucho más allá de nuestra mente racional.

Por ejemplo, para el maestro espiritual Shri Swami Purohit:

La intuición es el conocimiento más elevado que forma parte de la existencia humana.

Mientras que, para Osho, la capacidad intuitiva es el peldaño más alto de la conciencia.

Estamos entonces hablando de una manifestación y de una inteligencia superior que no puede ser abordada, explicada o comprendida por el intelecto. Estamos hablando de algo que va mucho más allá de nuestra psicología y de nuestras creencias.

Para muchos otros maestros espirituales orientales, la habilidad de intuir no se explica, simplemente se experimenta y se vive. De hecho, la intuición puede funcionar como una especie de guía interior que busca encaminarnos hacia la paz, la seguridad y la felicidad plena.

No confundamos a esta habilidad

La capacidad de intuir es considerada por muchos algo noble, algo bueno, algo benigno, algo que nos conviene. Incluso, se puede decir que, este es un tipo de inteligencia.

Por lo tanto, es importante no confundirla con otros tipos de inteligencia que ya existen, con las cuales estamos familiarizados y que también forman parte de nuestra realidad. Así pues:

1. No es un instinto

La intuición no debe ser confundida con el instinto. El instinto es la inteligencia del cuerpo y tiene que ver con la acumulación de información y de conocimientos de millones de años de evolución, para preservarnos, para permitir adaptarnos, para defendernos y para poder sobrevivir en este planeta.

El instinto, en ocasiones, se confunde mucho con la capacidad intuitiva. Esto ocurre, especialmente, cuando intervienen las emociones, pues las emociones, en realidad, también son respuestas instintivas. Estas nos permiten actuar para preservarnos o buscar aquello que nos conviene para nuestra supervivencia. Analicemos este hecho, con un sencillo ejemplo:

Si alguien por primera vez se acerca a un juego mecánico en una feria y se quiere subir, de repente sentirá temor, sobre todo si es la montaña rusa. La persona pensará que se va a caer o que algo va a pasar. Esta persona, en realidad, tiene miedo. Entonces, esta reacción emocional de miedo, ya es una señal de que estamos ante una respuesta instintiva del cuerpo. El cuerpo mismo está considerando a ese juego mecánico como una amenaza.

Ahora bien, si la persona está acostumbrada a subirse a los juegos mecánicos o a la montaña rusa, lo más seguro es que ya no sienta miedo. Sin embargo, si un día, sin razonamiento alguno, algo le dice a esa persona que es mejor que no se suba al juego, y después, resulta que el juego mecánico tenía un problema o que hubo un accidente, entonces ahí, sí entra en juego la intuición.

Poder intuitivo

Recordemos lo que se dijo anteriormente: la intuición puede funcionar como una especie de guía interior.

2. No es intelecto

La habilidad de intuir tampoco debe ser confundida con el intelecto. El intelecto es el pensamiento lógico o la capacidad de razonar. Tiene que ver con esa habilidad de analizar, de comparar o de poder agrupar todos los conocimientos que tenemos para poder relacionarlos entre sí. El intelecto es eso que nos permite construir civilizaciones, ideologías, sistemas sociales, creencias, ciencia, etc.

Supongamos que, una persona manifiesta el hecho de tener una habilidad especial para relacionarse con los demás, o para saber entrar en sintonía con otras personas. Ella dirá algo como: «¡Algo me dice que esta persona no es buena!» o «¡algo me dice que esta persona tiene buenas intenciones!».

Esto, se puede confundir con la habilidad intuitiva, pero no tiene nada que ver con ello. Es simplemente una manifestación de inteligencia emocional, que se traduce a ese intelecto controlando las reacciones emocionales que surgen en el sistema instintivo de esa persona.

Otro ejemplo. Supongamos ahora que hay una persona que tiende a ser supersticiosa. Así pues, ve una escalera y se niega a pasar por debajo de ella, porque según sus creencias, esto trae mala suerte. Esta persona dirá algo como: «¡Algo me dice que no es aconsejable pasar por debajo de esa escalera!». Y aquí, también se confunde a la capacidad intuitiva con el pensamiento racional, pues simplemente se está teniendo una reacción frente a una creencia.

Ahora bien…

¿Cómo podemos desarrollar la intuición?

Hay tres formas de desarrollar tu habilidad intuitiva:

1. No la confundas

Debes ser consciente de aquello que NO tiene nada que ver con el acto de intuir. Debes obligatoriamente repasar los puntos anteriores y aprender a conocerte a ti mismo. Debes ser consciente de la realidad que te hace comportarte de cierta forma o pensar de cierta manera.

2. Relájate

Cuando has estado trabajando y pensando mucho en un problema, o cuando has estado dando muchas vueltas a un determinado asunto sin llegar a una respuesta, lo mejor que puedes hacer, es rendirte, pues tu intelecto se ha agotado. Acto seguido, empieza a relajarte, y entrégate a ese estado de calma y relajación. Justo ahí, aparecerá la habilidad intuitiva.

3. Consúltalo con la almohada

Cuando decides relajarte descansando o durmiendo, inmediatamente dejas la solución de tus problemas a la almohada. Y sí, mientras duermes estás ideando respuestas, y pones de manifiesto a la capacidad de intuir. Ojo, no se trata de interpretar sueños, sino ya estarías actuando bajo el intelecto o bajo tus creencias, y esto, no es lo que se espera.

4. Medita

También puedes desarrollar la capacidad intuitiva de una forma mucho más intencionada, y es a través de la meditación. Muchos de los maestros espirituales nos recomiendan que meditemos, pues por medio de esta práctica podemos elevar nuestra conciencia y tener acceso a ese «ser interior» que está dentro de nosotros. El tipo de meditación que se recomienda practicar en estos casos, es esa meditación que se concentra o se enfoca en el corazón.

habilidad de intuir

Entonces, tenemos que la intuición no es pensamiento, no es emoción, ni sentimiento, ni imaginación. No es tampoco una superstición y mucho menos una señal. Es más bien, la claridad y la certeza absoluta de cuál es la vía correcta para actuar. Es lo que tenemos que hacer en una situación dada y es una facultad. Trata entonces de desarrollarla.

Sin más que agregar, un saludo cordial.

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.com


Adrian Alberto

Redactor de contenido web e Ingeniero de Telecomunicaciones. Especializado en temas de crecimiento personal, tecnología e innovación digital.