¡Desahoga tus emociones!… Hablar de lo que te duele ayuda a cicatrizar

¡Desahoga tus emociones!… Hablar de lo que te duele ayuda a cicatrizar
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En ocasiones, puede que resulte más conveniente no prestar atención a eso que nos aqueja, nos molesta o nos hace sentir mal… pero, ¡cuidado!… Las emociones no se disuelven por sí solas. Estas se acumulan. Y cuando esto ocurre, hay que desahogarlas.

De lo contrario, solo se convertirán en fantasmas internos capaces de dañar nuestro cuerpo y nuestra mente. Con esto, me refiero a pensamientos negativos, que deambulan dentro de nuestra cabeza y que son un reflejo de nuestras malas experiencias, fracasos, pérdidas o desilusiones.

Reconocer a estos fantasmas o pensamientos negativos, y hacerles frente, es una forma de asumir nuestra propia realidad y de cuidar nuestra salud mental. Algo de lo que vamos a hablar a continuación.

Cómo puedes desahogar las emociones

En este apartado, quiero ofrecerte 3 consejos que te ayudarán a expresar tus emociones de una forma más sana. De manera que puedas encontrar el equilibrio personal que necesitas para afrontar la vida:

1. Sé consciente de lo que sientes

¿Alguna vez has visto a una persona demostrar constantemente enojo, ira o molestia? ¿Consideras que este ha sido tu caso?

Bien, es posible que, bajo esa coraza de ira o agresividad, no haya otra cosa más que tristeza o pesar. Tristeza, por haber perdido a alguien o algo; pesar, quizás por frustración o por soledad.

La tristeza o el pesar se camuflan con la rabia o con la ira, y esto puede sucederle a cualquiera.

En estos casos, primeramente, es importante ahondar en uno mismo y llegar al centro de nuestras propias emociones. Posteriormente, hay que reconocerlas.

Emociones negativas

Identifica muy bien aquellas emociones que consideres te están afectando y haciendo sentir rabia, tristeza o molestia… ¡Sé consciente de ellas!

De esta forma, tendrás claro qué aspectos deberás trabajar para encontrar ese equilibrio o bienestar en tu vida.

Ahora bien… ¿Cómo puedes identificar esas emociones?

Pregúntate lo siguiente:

  • «¿Cómo me siento?».
  • «¿Qué es lo que siento?».
  • «¿Acaso es rabia, ira o frustración lo que siento?».
  • «¿Qué es lo que me impide encontrarme bien en estos momentos?».

2. Exprésate en todo momento

Lo segundo que debes hacer, es expresar tus emociones. Las emociones pueden canalizarse de muchos modos. Llorar, por ejemplo, siempre ha resultado favorable, ya que nos ayuda a desahogar un montón de sentimientos. De esto, hemos hablado anteriormente aquí.

Cada vez que te sientas mal, no tengas miedo a llorar. No te reprimas de ello.

Otra forma útil de expresar eso que sientes, es buscando un instante de soledad donde puedas estar contigo y reflexionar. Donde puedas reorganizar tus pensamientos o priorizar tus necesidades. Habla contigo mismo, si así lo deseas. La soledad no es del todo mala; a veces, cae bien, y es necesaria.

Y no menos importante, busca apoyo personal de un familiar, de un amigo o de un profesional. Rodéate de personas que sepas te van a escuchar, comprender, y si así lo quieres, ayudar. Desahógate con ellas y pon en palabras todo lo que sientas.

Aunque no lo creas, el hecho de expresarte o hablar, es totalmente terapéutico y te ayuda a cicatrizar o a sanar cualquier herida emocional.

3. Date valor

Con esto, me refiero a que tomes coraje y enfrentes esas emociones negativas. No huyas de ellas.

Exprésate valor, sé valiente y no seas como esas personas que huyen de lo negativo y no asumen sus obligaciones emocionales, simplemente por miedo.

Ten presente que, no ganarás nada quedándote en el mismo lugar. La idea es que avances, que llegues alto en la vida y que alcances tu propia felicidad. Pero, para ello, debes darte valor, tener coraje y enfrentar.

Evita tomar el camino más fácil: “no admitir, no pensar, no hablar de aquello que me duele, ni de aquello que me molesta o lastima”. Esto, únicamente, te hará infeliz.

El valor que te des, te permitirá conseguir aquello que anheles, alcanzar tus metas y encontrar el equilibrio o la integridad emocional. Poco a poco, ve liberándote de todos esos pesos que sabes enferman tu mente, tu carácter o tu cuerpo.

Inteligencia Emocional

Cuando te sientas mal, triste o cabizbajo, no te quedes callado… ¡Desahógate siempre! Bien sea contigo mismo o con alguien más.

Eso sí, recuerda buscar en ti mismo y ahondar en tus emociones. Observa muy bien qué es lo que esconde esa rabia, esa frustración, esa tristeza o esa ira. Y trata de afrontar. No es una tarea fácil, pero te aseguro valdrá la pena… Todo sea por tu bienestar.

Sin más que agregar, te invito también a leer sobre la inteligencia emocional o el control de las emociones.

Un saludo cordial.

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.com


Adrian Alberto

Ingeniero de telecomunicaciones | Escritor y emprendedor digital | Me agrada leer, estudiar e investigar sobre temas de Psicología y Espiritualidad | Aprendiz de SEO y Desarrollo Web | IG: AdrianAlbertoOk